¿Tu segunda vivienda se encuentra deshabitada en temporada baja? Te contamos cómo protegerla

Somos cada vez más los que actualmente disponemos de una segunda vivienda, ya sea una casa en el pueblo o un piso en la playa, para pasar nuestra temporada de vacaciones y disfrutar de un tiempo de relax con familia y amigos.

Cuando las vacaciones terminan y volvemos a nuestra rutina diaria, es fundamental garantizar la seguridad de nuestra segunda residencia y mantenerla a salvo de gamberradas, robos por parte de malhechores e incluso una posible ocupación.

Muchos pecamos de confiados y caemos en la falsa idea de que no va a suceder nada. Al no tratarse de nuestra primera residencia, suelen caer en el olvido.

Cualquier ladrón, banda o mafia puede percatarse de que la casa está deshabitada la mayor parte del año, mediante la observación o vigilancia prolongada en le tiempo de la vivienda, y aprovechar para allanarla.

En el caso de un robo, el peor de los males serían los desperfectos físicos que ocasionasen en la vivienda y los daños económicos, correspondientes a los desperfectos y a los objetos que hayan sido sustraídos. En el caso de una ocupación, la situación se complica puesto que entraríamos en un ámbito legal de denuncias y juicios que se prolongaría demasiado en el tiempo, llegando a durar incluso años, y nos supondría un mayor coste económico.

Por ello, aquí os dejamos algunos consejos que os podrían ayudar a evitar sustos y problemas innecesarios en vuestra segunda vivienda:

1. Busca alguien de confianza que pueda vigilar tu segunda vivienda

Seguro que tenéis algún vecino, amigo, familiar o conocido que pueda pasarse por la vivienda de vez en cuando. Es de gran utilidad contar con alguien de confianza que, además de poder recoger el correo si lo hubiera, regar las plantas si las hubiera e incluso limpiar un poco, pueda abrir y cerrar las ventanas y subir y bajar las persianas de vez en cuando para que la casa parezca “habitada”.

La gran mayoría de segundas residencias se encuentran en boques de pisos o zonas que cuando acaba la época estival se quedan vacías. Contar con una persona de confianza que pueda hacerte el favor de realizar esta clase de movimientos en la vivienda puede ayudar a que los posibles allanadores piensen que la vivienda está habitada y pasen de largo.

En caso de no disponer de nadie que pueda hacer este favor, siempre podéis contratar o pagar a alguien que realice esta labor.

2. No dejes nunca las llaves en tu segunda vivienda

Es habitual dejar un juego de llaves escondido pasar usar en caso de emergencia bajo el felpudo, una maceta en el jardín, una piedra o cualquier otra ubicación.

Es aconsejable no realizar nunca esta acción, ya que puede dar vía libre a los malhechores a entrar en vuestra casa.

En las viviendas que cuenten con portero, conserje o cualquier personal de vigilancia, les podéis dejar las llaves en caso de imprevistos, inconvenientes o emergencias que puedan ocurrir mientras no estamos.

En las viviendas que no cuenten con este tipo de personal, podéis acudir nuevamente a un amigo, familiar, vecino o conocido que guarde una copia de vuestras llaves y se haga cargo en vuestro nombre de dichas emergencias.

3. Evita llamar la atención

En Cerrajeros Madrid os aconsejamos no llamar la atención en vuestras segundas viviendas. El simple hecho de colocar una puerta diferente a la del resto de casas o vecinos puede acarrear consecuencias negativas al no pasar desapercibida del resto.

De este modo, vuestra segunda vivienda llamaría la atención más que la del resto de vecinos y tendría todas las posibilidades de ser allanada. La gran mayoría de puertas que deben ser reparadas en servicios de urgencias por un cerrajero eran diferentes a las demás y han sido forzadas de mala manera.

Por tanto, la mejor forma de cambiar una puerta en una segunda vivienda es poner una similar a la que tienen vuestros vecinos.

4. Sistema Antibumping

Otra medida de seguridad al que podéis optar en vuestra segunda vivienda es cambiar la cerradura por una de mayor seguridad. Muchos modelos de cerradoras que encontramos en el mercado hoy en día cuentan con un sistema antibumping que protegen la puerta de agresiones.

Usar este tipo de cerraduras en nuestra segunda vivienda evitará muchos dolores de cabeza, ya que al tratarse de una técnica que no deja prácticamente evidencia de su realización de forma visible desde el exterior, la aseguradora. En caso de tenerla, puede negarse a dar cobertura a la vivienda alegando falta de agresión o rotura visible de la puerta que da acceso a la vivienda.

5. Cerraduras inteligentes

Otro tipo de cerraduras que os puede ayudar a evitar posibles allanamientos en vuestra segunda residencia son las cerraduras inteligentes.

Se trata de cerraduras invisibles digitales que sólo es posible abrir con un mando a distancia encriptado. Este tipo de cerraduras cuentan con un sistema digitalizado y tecnológico que bloquea la puerta en el momento que es forzada.

6. Cerrar bien cualquier entrada a la vivienda

Nuestro último consejo es algo que parece obvio pero que pocas veces comprobamos si lo hemos hecho y pecamos de confiados. Es muy importante que, cuando dejéis la vivienda, comprobéis que habéis cerrado correctamente todas las ventanas y puertas que den acceso a la vivienda desde el exterior y, al salir, os aseguréis de que habéis echado la llave.

Desde Cerrajeros Madrid no podemos garantizaros que estos consejos vayan a evitar que vuestra casa sea allanada o sufra cualquier clase de daño pero seguro que contribuyen a que los malhechores no lo tengan nada fácil.

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